Iniciación a la Vela Ligera: Las Viradas
Virar consiste en realizar una maniobra en que la embarcación cambia de rumbo, cambiando el lado por donde viene el viento y por consiguiente cambiando el lado de la vela. Hay dos maneras para virar en una embarcación a vela; la virada por avante y la trasluchada o virada en redondo.
Virar por Avante:
Consiste en pasar la proa por donde viene el viento girando un mínimo de 90º la embarcación y cambiar el costado por donde se recibe el viento. Ésta es la primera virada que deberá aprender el debutante y no realizar la otra hasta que realice ésta correctamente. Los pasos a seguir son los siguientes:

Fig. 1
Fig. 2
Durante la navegación, cuando se decida hacer una virada por avante, es necesario
antes tener velocidad para realizarla correctamente.
Después se hace orzar la embarcación tirando de la caña del timón hacia sotavento que
es donde está la vela (Fig. 1).
Hay que mantener el timón en esa posición y llega un momento en que la embarcación pasa
por proa viento y la vela flameando pasa de un costado al otro (Fig. 2). Si se lleva el
foque hay que tener cuidado de soltarlo del costado que está fijado y una vez se ha
realizado la virada cazarlo y fijarlo por el otro costado. La experiencia enseña cual es
el momento idóneo para maniobrar el foque, que también depende del tipo de embarcación
que se usa. Y atención; con un viento fuerte es fácil volcar la embarcación si se
olvida o se maniobra mal el foque.
En el movimiento anterior son muy importantes las posiciones de la tripulación. El que
gobierna, mirando mas allá de la proa para no chocar o abordar, tiene que agacharse para
dejar libre el paso de la vela mayor cuando realiza el cambio de costado y para no recibir
ningún golpe. Mientras tanto, manteniendo el timón en la misma posición que lleva desde
el comienzo de la virada se hace un cambio de manos por la espalda, cambiando de mano la
escota, que igual que durante la navegación durante la virada tampoco se suelta, por el
timón (Fig. 2).

Fig. 3
Fig. 4
La vela flameando ya ha cambiado de costado y el gobernante ya habiendo hecho el cambio
de manos se sienta en el nuevo barlovento y se caza la vela por la escota hasta que se vea
completamente hinchada por el viento (Fig. 3).
Ya con la virada completada y la/s vela/s con viento se fija el timón para ir hacia el
nuevo rumbo (Fig. 4). Hay que tener cuidado y no descuidarse el timón ya que si por error
lo llevamos hacia la vela, la embarcación volverá a ponerse proa viento y se puede
perder la virada y la velocidad.
Un error muy común durante el aprendizaje de esta virada es que el gobernante hace mal
el cambio de costado. Como he comentado éste debe hacerse mirando hacia proa haciendo el
cambio de manos por detrás en la espalda. No perdiendo la escota y si es posible sin que
se líe.
También es muy común el error, durante el cambio de costado del gobernante, de olvidarse
del timón y no aguantar la posición del principio. Con lo cual se comienza la virada
pero no se acaba, quedándose normalmente proa viento.
Virar en Redondo o Trasluchar:
Consiste en pasar la popa por donde viene el viento, cambiando la vela de lado para cambiar de amura y cambiar el costado por donde se recibe el viento. Aunque si se lleva el rumbo de una empopada, con el viento en popa, se puede trasluchar y mantener el mismo rumbo. Se realiza a favor del viento de la siguiente manera:

Fig. 5
Durante el rumbo de empopada con la vela abierta completamente, cuando se decida hacer
una trasluchada se trata de llevar la caña del timón hacia el lado contrario de la vela
(Fig. 5).
Seguidamente se puede esperar a que el viento entre en la vela por el otro lado, con lo
que ésta cambiará de costado bruscamente y con fuerza. O el gobernante puede hacer una
estirada de la escota obligando a que la vela haga el cambio. Esta última opción hace
que la maniobra esté más controlada.
El gobernante debe estar preparado agachándose con anterioridad, ya que dependiendo del
viento, la botavara cambia con fuerza de costado. Además debe vigilar el peso
equilibrando rápidamente la embarcación una vez la vela haya hecho el cambio para evitar
el vuelque.

Fig. 6
Una vez hecho el cambio de costado de la vela, el gobernante se sienta en el lado contrario y se fija el rumbo. Si se quiere continuar con la empopada se lleva el timón hacia el lado contrario de la vela (Fig. 6) hasta volver a tener ese rumbo, entonces se pone recto el timón. Cuidado en este caso ya que se puede realizar una trasluchada involuntaria que es peligrosa.